miércoles, 2 de octubre de 2013

Saciedad Semántica

Escuchó como le gritaban asesino tantas veces que hubo en momento en el que esos dedos acusadores perdieron su significado...

¿Y de donde salía la ira y la vergüenza entonces?


Ecos

Ayer me dio por evocar
nuestros nombres
y sentí de pronto
que nos conocían
en la infinidad del universo.

Viajamos sin saberlo
a través del espacio-noche
¿Se imaginan cuánto conocimos
en cada estrella
que nos pronuncia?

No serán
nuestros nombres
transversales
pero
su esencia trascendió
en un eco.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Lección diaria #2 - Entre amigos y conocidos se esconde lo interesante

Raro: (Del lat. rarus).
1. adj. Que se comporta de un modo inhabitual.2. adj. Extraordinario, poco común o frecuente.3. adj. Escaso en su clase o especie.4. adj. Insigne, sobresaliente o excelente en su línea.5. adj. Extravagante de genio o de comportamiento y propenso a singularizarse.

Fuente: Diccionario de la Real Academia Española.

En resumen, un término muy amplio. En lo personal sería algo como: término referente a los diversos tipos de juntas o gente con la que una Luce se relaciona. Abarca desde lo extrovertido, lo índigo, lo oculto, lo muy sincero, lo impulsivo y lo esquizofrénico.

Dicho esto, puedo decir con seguridad que soy un imán de gente rara. Lo que seguramente me hace a mí rara, se supone que uno atrae lo que es. (En serio, esta no es la primera vez que lo pienso).

Al nunca haber distinguido a las personas más allá de ser de presencia liviana o pesada no he hecho muchos juicios como para distinguir las juntas. Tal vez tienen razón al decir que no sé elegir mis amigos, pero bueh, ¿qué le voy a hacer? No es que me arrepienta precisamente de rodearme de estas personas, por más problemas que tengan o malas influencias que hagan. Siendo así mi situación he terminado en un montón de embrollos, cada vez más interesantes a medida que crezco.

Todo parte como un juego de niños, empiezas jugando verdad o penitencia en el metro, le preguntas a un extraño si le puedes robar el celular y bebes agua de la fuente de los patos, lo de siempre. Eres psicóloga de vocación porque no evitas darle consejos a la gente y terminas conociendo historias de todo tipo. Haces el ridículo con tus amigas en medio de un griterío de taldos e incoherencias y terminas conociendo el Cerro San Cristobal buscando a alguien que prácticamente ni sabes si existe. Cada uno ha salido con cada cosa interesante...

Un día X, en un mall Y, con mi mejor amiga la Javii (con dos i, como ella se distingue), conversando sobre estos temas nos dimos cuenta de que todos, y absolutamente todos mis conocidos y amigos habidos y por haber acabaron por tener ese algo que los hace tan únicos, incluida ella misma (léase la cursiva con la intención que se quiera adherirle) a excepción de dos de ellos que no tenían esa ausencia de rasgos de personalidad universalmente aceptados.

Fue entonces cuando encontramos la única explicación posible, son la última escala de personas con las que me podría encontrar: un hada y un extraterrestre mandado por Dios del futuro para salvarnos del apocalipsis zombie. ¡Ni siquiera son personas!

Nota Final: Amigos, conocidos y dichas personas dentro de mis niveles afectivos que se puedan sentir señaladas, los amo a todos tal como son, de verdad. Por favor no me odien ;-;

viernes, 6 de septiembre de 2013

Sin Destinatario

Hace tiempo que no te escribo, a pesar de que no ha pasado tanto desde que amaneció oscuro y lleno de gente en la casa. Se viene el 18, y estás solo en casa y nosotros comemos ensaladas y empanadas sin pino porque hace un año nos hicimos vegetarianos. De cuando en cuando te da por salir al patio y abrir la puerta que da a la calle, y de reojo nos ves reunidos con la música clásica sonando y a tu yerno luchando por bailar un pie de cueca. Me da curiosidad lo que puedas sentir en ese momento, se te juntan los años anteriores y se te hacen iguales al presente, se te juntan las navidades, los años nuevos, los cumpleaños, tu propio cumpleaños que es en dos días más.
Te mueves un poco y de pronto estás dentro de mi casa, la que tú mismo terminaste de construir. Nos animas a bailar, nos preguntas por el colegio, los amigos, las notas, le tomas la mano a la mujer con la que has vivido durante once años y toda tu vida y no te habías dado cuenta. Exiges la comida con ánimos bruscos, y mi mamá que es la cocinera te incita a la paciencia. Entonces, cuando ya has esperado mucho y fuiste bien pagado te cambia la expresión, sé lo que piensas, nunca lo dirás porque no eres meloso sino un hombre bien hecho y derecho, pero las amas, tu hija, tu pareja, tus mujeres son lo mejor que te puede haber pasado en la vida.
Es justo afirmarlo, estamos en mi blog (digo estamos y no estoy), aquí escribo lo que me de la gana con la rebeldía propia de quien lleva la letra, porque simplemente no quiero seguir los parámetros que la cotidianidad de las fiestas patrias nos impusiste, no quiero verte solo & pegado en el Once de Septiembre pensando en la cueca & la ironía de las fechas. Así es como es, aunque nuestros hilos se cortaron esa mañana oscura de verano y a mí en realidad no me gusta escribirle a los muertos, siento que de verdad me terminas leyendo y que estas fiestas las pasamos así, a la manera que a todos nos hubiese gustado.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Diálogo sobre un díalogo


-A- Distraídos en razonar la inmortalidad, habíamos dejado que anocheciera sin encender la lámpara. No nos veíamos las caras. Con una indiferencia y una dulzura más convincentes que el fervor, la voz de Macedonio Fernández repetía que el alma es inmortal. Me aseguraba que la muerte del cuerpo es del todo insignificante y que morirse tiene que ser el hecho más nulo que puede sucederle a un hombre. Yo jugaba con la navaja de Macedonio; la abría y la cerraba. Un acordeón vecino despachaba infinitamente la Cumparsita, esa pamplina consternada que les gusta a muchas personas, porque les mintieron que es vieja. Yo le propuse a Macedonio que nos suicidáramos, para discutir sin estorbo.

-Z (burlón)- Pero sospecho que al final no se resolvieron

-A (ya en plena mística)- Francamente no recuerdo si esa noche nos suicidamos.



Jorge Luis Borges.

viernes, 30 de agosto de 2013

¡Burros todos, menos yo!

Nasrudin se fue a comprar un asno.
La feria de los asnos estaba en su momento álgido entre una multitud de campesinos. En medio del barullo reinante, oyó afirmar a alguien:
¡Aquí no hay más que burros y campesinos! Nada más.
¿Eres campesino tú también? – le preguntó Nasrudin.
¿Yo? No ..
¡Entonces, no me digas más!  – ironizó Nasrudin.
Alejandro Jodorowsky

Lección Diaria #1 - Entre paja y flojera para mí no hay diferencia.

Resultan ser las clases una paja (qué novedad). Y que no se mal entienda el término paja, que yo lo ocupo para referirme a lo tedioso y no a lo que tu mente perversa se pueda imaginar. En fin, ese no era el punto, estoy tratando de sacar una lección del día y no puedo encontrar nada interesante para compartir.

Probablemente las únicas conclusiones que puedo sacar de hoy son las que ya había pensado hace mucho:

- No sirvo para ahorrar dinero.
- Debería cargar el celular.

Primero, no sé por qué, pero después de pasar medio año sin comer dulces (que ni siquiera fue este año sino el anterior), ahora me gasto todo el dinero en los dichosos chocolates, galletas y demases. Tampoco puedo ver a mis compañeros mendigando por comida o ellos hambrientos y yo comiendo en sus narices (seamos exagerados, para tener justificación); al final termino gastando $1000 diarios, quizás un poco más; pensar que con eso tendría ya mi libro, o el pasaje para Quilpué, o un buen fin de semana, quien sabe.

Último, Jamás, y digo, casi JAMÁS cargo el celular. No me llamen, no me necesiten a distancia, ¡maldición, que es una paja cargarlo! La batería dura como cuatro horas, en serio no vale la pena. Igual, mañana habrá que hacerlo, será un día interesante.

En fin -otra vez- esto de los modismos es algo que molesta en serio a mis mayores, pero no puedo evitar usarlos, es una paja buscar palabras nuevas.

Esta entrada era originalmente para el 29/08/13, me ahorro las excusas esta vez. Ah, y por cierto, hoy fue un día para nada interesante.

martes, 23 de abril de 2013

I hate to see you heart break

<<Yo no sé lo que es sufrir, o al menos eso creo, pero he visto a mucha gente hacerlo, & no me gusta, lo odio, ¿crees que eres la excepción? No puedo cambiar tu punto de vista, pero cuentas conmigo para lo que sea, & lo sabes.>>

...


No hace mucho le dije esto a una alguien que no conozco muy bien, pero que a pesar de todo le tengo cierto cariño. 
No quiero ser la heroína de nadie -tampoco puedo serlo-, pero esta canción refleja lo que me impulsa a hacer todo lo que hago.

sábado, 6 de abril de 2013

Consumación

Estaba a medias, se sentía a medias, el fuego en su interior no lo dejaba vivir en paz.
El tiempo había pasado lento en medio de ambos labios, en la mirada fija, el pensamiento difuso, el suspiro encontrado en el humo, en todas esas cosas que se experimentan solo una vez. Las pupilas petrificadas ante falshbacks ignoraban que el minúsculo entre sus manos se le estaba yendo. El cuerpo se relajó, la mano se relajó, el cigarro no, el cigarro se tensó y cayó de golpe al suelo.
Rodó al centro de la calle y ahí se quedó, los autos pasaron sobre él como los pensamientos sobre el hombre. Aún así esas máquinas no eran suficiente, fue el fuego quién acabó con él.

<<Solamente un buen fuego
puede dar muerte a un cigarro>>
La torre de Babel - Los Tres.


miércoles, 3 de abril de 2013

"No habré podido hacerte vivir esto...

...lo escribo igual para vos que me leés porque es una manera de quebrar el cerco".
Ahí pero dónde, como; Julio Cortázar, Octaedro (1974).

domingo, 31 de marzo de 2013

La Metamorphose de Mister Chat

It’s hard to be a cat in this fucking town!
And I can fly through the trees
And you can see my eyes through the night

Like lights of a car

And I look at my bed through the windows
I recognize the pillow and I dream about your
Little head sleeping on.



¡Es difícil ser un gato en este pueblo asqueroso!
Y puedo volar a través de los árboles
Y puedes ver mis ojos en medio de la noche
Como las luces de un auto
Y veo a mi cama a través de las ventanas
reconozco la almohada y sueño
con tu pequeña cabeza durmiendo sobre ella.

viernes, 8 de marzo de 2013

(SinSensibilidad) Culto a la mente

De palabra
buena impresión
en montón documentos

Ya no es saber creer,
sino creer saber.

Palabra con fundamento,
en mentiras
sin fundamento.

Bocas hablando del arte
que es el culto a la mente.

martes, 5 de marzo de 2013

Nueve principales razones por las que creo que el mundo está loco

Siempre digo que están todos locos, pero jamás me he dado el tiempo de explicar el porqué.
Siendo sincera es bastante sencillo de explicar, mas no sé si de entender, por ende he decidido enumerarlas para que exista comunicación en la lectura.

1- Masoquistas: Es imposible de negar, nos gusta echarle sal a la herida y sufrir lo más que se pueda con recuerdos palpables e intangibles.

2- Contradictorios: Se quejan que la sociedad esto, la sociedad nosotros ¿Cuándo se darán cuenta de que la sociedad son ellos/ustedes mismos? Los mismos errores que "ellos" cometemos, y luego nos quejamos de lo malos que "son".

3- Apego/Obsesión: Estrechamente ligado el punto nº1, no dejamos ir lo que quedándose ahora solo hace más daño, amarramos seres, cosas y momentos que naturalmente deben fluir. Cabe en esta categoría el resentimiento.

4- Mañana: Esta cosa no existe, es solo la excusa para sufrir ahora. Hacemos cosas que nos desagradan y nos la pasamos diciendo que valdrá la pena, todos los días con la misma frase en la mente. Es como el "Hoy no fío, pero mañana sí".

5- Sadismo: Desde lo más mínimo de dicha expresión, como estar yo deprimido y con ello deprimir a los demás, hasta lo máximo, donde cabe el ejemplo de agobiar a alguien con torturas tanto físicas como psicológicas, y disfrutar con ello.

6- Autocompasión: "Soy una víctima, ¡ay, pobre de mí!" Idea insistente que nos impide buscar soluciones y avanzar.

7- Autodesvaloración: "No sirvo para nada, yo no cambiaré nada". Mentiras, se mueve la montaña empezando por las piedras.

8- Receptividad: Aceptar lo que te pongan por delante y sin cuestionar, llevándonos al estado que describe el punto nº4, y a ignorar lo que requiera esfuerzo para las neuronas.

9- Ceguera: Vemos y escuchamos lo que queremos, no la realidad.

Así de simple, estamos todos locos, enfermos, dementes... & tenemos que sanar.
Por supuesto que hay más razones, como dije antes, estas son solo las principales.
¡Un aporte para la Re-evolución!*



*Para conocer más del tema, el link está en la columna a la izquierda.

Carta-ejemplo de amor manía


Amor mío:
Tengo presente que debería comenzar explicando el motivo de la presente carta, pero hoy pretendo saltarme todo el formalismo y las reglas del lenguaje, queriendo dejar mis razones para el final.
Disculpa de antemano si divago o si te lleno de palabrería inútil, o si no soy capaz de hilar como se debe el contenido de la epístola, pues en es estos momentos no me encuentro cien porciento clara como para hacer uso del don de la palabra que dicen que poseo.
Te amo, te amo, ¡te amo! Estaré junto a ti hasta el fin de mis días, ¡soy tuya entera!  . . . Te pido perdón si es muy apresurada mi declaración, pero fueron años aguantándome este sentimiento, y lo único que pide mi ser es confesártelo tanto y más de lo que sea suficiente.
Sé que mi vida es corta en comparación a la tuya, no obstante, he vivido mucho, y he jugado sin descanso en lo que algunos llaman la “montaña rusa del corazón”. ¿Cómo no hacerlo? A veces te acercas, a veces te vas, a veces me miras por simple reflejo y otras veces con sumo interés; pareciera que me quieres, y que quieres huir.
¿Sabes? Es inútil esquivar lo inevitable, el destino nos quiso juntar. Por eso, no lo niegues, solo siéntelo, ven y ríndete a evitar ese punto en el que nuestros senderos se fusionan.
Puedo adivinar lo que piensas, que esos temas del destino son estupideces y que te ríes del hilo rojo del que habla esa leyenda tan popular. Te demostraré que no es así, sino ¿cómo sería tan fácil encontrarte cada vez que desapareces? ¿Cómo tendría esa habilidad nata de descubrir los lugares que frecuentas? Es tal cual lo lees, la fuerza invisible que maneja al mundo me regala tu compañía, por eso te sigo, esperando que tú también me sigas.
Le pido por favor a tu sorpresa que no deseche las palabras que te dedico con tanto fervor, y a tu incredulidad que por lo que más quiera no se ría de mi inocencia, pues lo único que espero tras haberte resumido nuestra situación es que te hundas en mi mar de amor, que te ahogues poco a poco hasta quedar de ti un cuerpo dócil e inmaculado, totalmente a merced de la corriente.
Entonces, tras haberme expresado como correspondía, te invito a conocer a esta joven que se ama lo suficiente a sí misma como para persistir incondicionalmente a lo único que la hace feliz: tú.
Estaré en el café al que vas cuando dan las cinco, sentada en la mesa que siempre ocupas (Sí, amor, tuve la amabilidad de no importunar en tu rutina).
Te espero.
Tu querida Lis.

Entreparéntesis


Tan rápido, fugaz
los hilos se cortan
pero no hubo amarre

(cristalino -eres- te vas
fluye la gente y tú como uno más
fluye tal cual contornos tuyos
cauces del río en que no me pude saciar)
   -Quédate
   Adiós.

   -¿Ah?

(Se va como mil más,
transeúntes,
pero a él yo lo vi llegar)
   -Adiós
   Quédate.

domingo, 3 de marzo de 2013

Optimismo

No por nada soy la consejera del primero que me lo pida, suelo tener una palabra para lo que sea aunque no sea realmente necesaria. Mi visión del mundo, a pesar de que hay más grandes aún, no es tan pequeña como algunos pueden pensar, pues no por tener dieciséis años voy a estar perdida entre la niebla. Y esta decisión no se esfuma tan fácilmente, puesto que si digo alguna vez que perdí el rumbo es porque la crisis es grande, Y si digo dejo de decirme que "ya pasará" habré perdido todo, por eso nunca dejaré de decírmelo y de decírselo a quienes me lo rodeen, los milagros existen, lo que crees creas y por eso siempre digo que existen.
Si algo puedo decir es que soy una persona llena de optimismo, y no importa lo que pase, hasta la feroz batalla puede ser vencida.

martes, 29 de enero de 2013

Si estás rondando por aquí...

¿Estuviste cuando mi mamá nos despertó con urgencia? ¿Cuando nos reunió en la pieza de mi hermana y nos dijo que tu ya te habías ido? ¿Estuviste cuando esos extraños titulados de periodistas se acumularon en las afueras de la casa? ¿Estuviste cuando los de uniforme azul llenaban de preguntas a los adultos presentes?
Quizás me escuchaste cuando te hablé en la mañana, cuando te di las gracias y te dije mil veces que te quiero, quizás estés leyendo esto, o puede ser que te hayas quedado contigo, allá en la pieza, hasta que te llevaron.
¿Viste las noticias? Esas mentiras de rating que hablaban de drogas, de asesinatos, cuando en realidad tú mismo te diste paz -y de paso nos diste paz-. ¿Te molestó? A mi no, a mi tía sí, a mi abuela también, aunque no tanto como mi tía. De todos modos nadie se acordará de lo que dijo la TV, porque ellos mismos se callaron al saber que su transmisión era una visión distorsionada de los hechos.
Seguramente estuviste cuando los ajenos se fueron y nos quedamos la familia en casa intentando no hacer silencio. Quizás viste a mi tía al lado de tu cuerpo, recordando como fue que te encontraron esta mañana, velado por la oscuridad de la habitación. O cuando mi papá y mi mamá buscaban entre tus cosas lo necesario para el papeleo legal. Quizás me viste a mí, por primera vez, haciendo de ama de casa, atendiendo todo lo que podía, haciendo menos la carga.
Entonces puede que estés ahora, sentado en el sillón, viendo las fotos que tenías guardadas, junto a mi tía y mi prima, quizás dándole cariño a mi abuela, el cariño que nunca le diste, mientras ella se recuesta intentando disipar sus dolores. Puede que estés mirando fijamente a mi hermano, a mi, y a la otra que no ves pero sabes que está arriba en su pieza, tranquila, igual que nosotros dos, esperando que los días pasen para que nuestros padres vuelvan de hacer los trámites correspondientes.
Y ves que nadie llora, solo se extrañan por lo sucedido.

miércoles, 23 de enero de 2013

Como caerse debidamente

Es esencial buscar el instante preciso para abrazar al suelo. Puedes ir tarde al trabajo, a la escuela, puedes huir de un desconocido de miradas pervertidas o, simplemente, puedes encontrarte con alguien que hace tiempo esperabas ver. No importa si el lugar es estrecho o está repleto, mientras más incómodo sea, mejor.
Si quieres sumar puntos asegúrate de que te rodee un gran público ¡También los puedes incluir en tu maniobra! Chocar con ellos, agarrarles el brazo por sorpresa es algo que de seguro agradará a tus espectadores.
Entonces llega el momento de acercarse al renombrado personaje. Debe ser un movimiento lleno de gracia, sea la caída lenta o rápida. Puedes ayudarte de las cuerdas sueltas del zapato, la piedra en el camino, la superficie resbalosa o, incluso, la hormiga cabezona. Es normal que el pánico cunda cuando ya no hay vuelta atrás, pero no te preocupes, mantente en calma y da paso a la creatividad, incluyendo otros miembros como tus manos o rodillas para hacer de tu caída toda una obra maestra.
A pesar de que el suelo sea algo frío y distante no rechazará tu muestra de afecto, seguirá inmóvil esperando a que te sientas satisfecho. Que no te afecte, él suele ser así con todos, no hace falta llorar o abochornarse por ello. Para salvar tu dignidad, párate ágil y orgullosamente, recuerda que el público tendrá constantemente sus miradas en ti. Este paso es sumamente importante tenerlo en cuenta: solo debes eliminar el polvo de lo que alguna vez fue, y acabar, como con todo espectáculo, con una reverencia.

martes, 22 de enero de 2013

Trabas

Papeles y cartas y más papeles son los que se necesita para respaldar una simple acción.
Simultáneamente, para escribir una historia necesito un montón de información que demoro en hilar en el relato.
Después, llega una solicitud para lidiar con algo que no quiero y no me atrevo a decir que no -estúpido corazón-.
Más encima, necesitaba que la cocina funcionara para hacerle en desayuno a mi hermano, desayuno que se vio frustrado por una llama que a penas prendía ¡Pum! Se apagaba.
Y eso se convirtió en motivo de enojo de mi mamá, quien ahora me tiene toda la semana encerrada en casa.
                                                                                         
                                                                           Adiós, planes.
                                                                                                      
                                                                                             Adiós, paz.

Sí, estoy frustrada, supongo que lo único de rápido arreglo es lo de la historia, así que en ese pequeño lapsus de horas que demoro en dormir pensaré en como seguir.
Pero bueno, se presentó así, así lo aceptaré -y cambiaré todo lo posible-.

Estúpida y sencilla filosofía de vida.

Estúpida.

miércoles, 16 de enero de 2013

"No tiene importancia lo que yo pienso de Mafalda. Lo importante es lo que Mafalda piensa de mí."





Y no es que no lo haya intentado.













      Divertido, ¿no?




.



                  Hay que darse prisa...




Por supuesto, menos mal que la mía si lo entiende... Al menos la mayoría de las veces.
        
        Bien dicho, Mafalda.











Una vez más, Julio con sus citas tan ciertas.

martes, 15 de enero de 2013

Datos freaks

Escuché por ahí que la gente tiene mayor tendencia a fallecer en las fechas que rodean a su aniversario de nacimiento ¿Interesante, no? En lo personal le encuentro sentido, la única persona fallecida cuya fecha de cumpleaños recuerdo tiene los días próximos, pero eso no es algo que me preocupe, seguramente ni me acordaré de esto en la tarde.

Fantasía & Surrealismo

No les voy a traer cuadros de Dalí o artistas de ese estilo, sino que le haré promoción a las obras que andan rondando por DeviantArt.
Me gustan estas imágenes porque es como soñar despierta,  porque cuando las veo ya no se trata de mi pequeño mundo, sino que es abrirse a nuevos universos totalmente inimaginables y deseados para mí.

Dreams


Dreams


Image

ACEO 86



Eso por hoy, ando con el paladar un poco insensible últimamente...

miércoles, 9 de enero de 2013

Más vale tarde que nunca

-Esto es algo que no voy a decir dos veces.
Parecía ser algo que merecía atención, así que me acerqué a la mesa desde la que se hacía el llamado a la convocatoria y me senté en la cabecera, a pesar de ser una oyente más. Mientras tanto papá levantaba la vista y mi hermana detenía la lectura. En dos segundos nos tuvo a su disposición.
Sorprendida por nuestra rapidez procedió a contar lo ocurrido esa misma tarde.
La historia comenzaba con la llegada de mi abuela. Me imagino que llegaba con la cara larga, angustiada y con el doble de arrugas debido a tan malas sensaciones, le decía a su hija que ya no soportaba más, que ya no quería más a mi abuelo en su casa, que era mucho lidiar con su enfermedad como para sumarle a eso sus rabietas. ¿Está segura? le había dicho nuestra narradora, Siempre que se enojan dice lo mismo, pero cuando se reconcilian... Pero nada, esta vez era diferente, era en serio, habían colmado el vaso que yo creía un hueco infinito. Estaba decidido, lo único que faltaba era cruzar el patio que actúa como un intervalo entre ambas casas y lo confrontarlo.
Así hicieron, ambas mujeres se afirmaron bien en el suelo para que mi madre lanzara la bomba que toda una vida se demoró en lanzar. Queremos que te vayas de aquí había dicho. Luego el relato se volvió confuso. Ella alzaba la voz diciendo cosas como lo mínimo que necesita una persona enferma es paz, y tu no se la das, o cómo le dejas de hablar porque no quiere comer, ¡tiene cuatro tumores en el estómago! -incapaz de llamarlo cáncer -, para luego apelar a su razón y preguntarle que qué quería de todos nosotros, si a nadie le hablaba, que porqué seguía ahí, si lo más razonable en ese caso era irse y dejar de ver nuestras caras. Pero eran preguntas sin respuesta, quizás el silencio orgulloso que emanaba por cada espora el único hombre que permanecía erguido en aquella habitación.
Mamá se tomaba sus respiros, recordaba frases en desorden y luego intentaba organizarlas para que sonaran coherentes en su noticia. Su voz no parecía triste, ni decepcionada, sino más bien tranquila y hasta maternal, como quien ve a su hijo cometer un gran error sin poder interferir porque ya aprenderá, porque tiene que hacerlo.
Luego, en la historia, comenzaron los reclamos del aludido, pues si él se iba deberían pagarle los gastos, preocuparse por buscarle un lugar y cumplir otras exigencias de esa índole. Sin embargo, esos eran nada más que deseos rencorosos que no tardarían en ser desmoronados por los recuerdos que mi mamá sacaría a flote. ¿Cómo puede pedirles eso si en su infancia las abandonó tantas veces? Ellas no le debían nada, no después de la miseria en la que las había dejado, si no se habían muerto de hambre era porque mi abuela se hizo cargo de lo que él siempre rehuyó. El recuento hizo lo suyo y él atinó a quedarse callado.
Eres un hombre sano, independiente y auto-suficiente, no nos necesitas y menos si te enojas con todos. Y con esa frase finalizaba su relato.
Entonces, en medio del silencio sepulcral que se había formado tras la charla, es cuando me pregunto qué mierda debería sentir, si debería sentirme triste por él o feliz por el resto de la familia, si soy muy desgraciada al serme casi indiferente, al solo poder pensar que cada uno cosecha lo que siembra y es así de simple, me pregunto si debería darme pena el que desde ahora esté realmente solo.

De todos modos, sea donde sea que esté querré lo mejor para él, porque aunque se se vaya y no sepa qué sentir ante su partida, sé que lo quiero, a él y al recuerdo de una infancia en la que hizo sus detalles.

domingo, 6 de enero de 2013

Relaciones familiares

Mi mamá es una persona muy insistente en sus sentimientos -no ideas-, cuando discute las palabras le nacen del corazón y de una garganta bastante potente.

Así es como ha sido desde hace mucho tiempo, ya casi un año. Con todo esto del despertar de la conciencia las cosas se han vuelto bastante locas, y si lo digo yo, que estoy acostumbrada a estas maravillas, imagínate qué piensan los no se saben ni la mitad de la película, para ellos mi núcleo familiar somos la mismísima locura (Entiéndase por núcleo familiar padres y hermanos).
De esta forma nacen las típicas discusiones familiares. Al principio fue con mi abuela, después con su hermana y de vez en cuando con su querido esposo, cuyas disputas, aunque fuesen por separado, eran casi las mismas. Mi madre, quien posee, en estos casos, el don de la palabra, hace buen uso de ellas y las lanza sin distinción -o quizás sí- de cuanto puedan afectar a su interlocutor. Eso es lo que ella llama un chute a la conciencia.
Lo que más me hace gracia es que generalmente tiene la razón, porque ella habla con lo que desde su punto de vista es la verdad, sin filtros ni adornos. Y aunque sea a veces hiriente creo que es bastante sensata. O yo me parezco a ella, lo que no se aleja mucho de la realidad.
Después de un tiempo aprendieron a callar desde el principio -porque de todos modos terminaban resignados y/o sin palabras al final de las diferencias-, y se empezaron a ahorrar las opiniones sobre política, Dios, esas cosillas mini-maravillosas que hacemos mis hermanos, críticas -a lo que sea- y pensamientos auto-compasivos. Aunque habían lapsus en los que comentarios de esa índole se escapaban, entonces mi progenitora comenzaba a apelar al ser interior de quienes habían hablado.
Por otro lado, con mi abuelo nunca hubo caso, él es de las personas que escuchan lo que quieren y solo pudo deducir que estábamos todos locos, incluso mi hermano, a quien me atrevería a decir que es el único al que le profesa cariño.

En estas circunstancias se desarrolló el dos-mil-doce. Y eso que esta es la familia materna, porque de la paterna ni hablar.

Ignoro si todos allá saben sobre nuestra vida, pero lo que es seguro es que la mamá de mi papá sí, porque en una once organizada por ella misma no comimos prácticamente, debido a los azúcares, el flúor y demases. Sus comentarios sarcásticos fueron algo que le desagradaron a mamá, incomodaron a papá y me fueron totalmente indiferentes. Desde entonces no volvimos a su casa, a excepción de su hijo... Hasta antes de ayer, antes de ayer le hicimos la visita de año nuevo, aprovechando el viaje que tenía como motivo original de saludar a mi prima por su cumpleaños.
No tardaron en chocar, mi abuela le había preguntado casi con pena qué sería del futuro de mi hermano, ya que abandonó definitivamente el colegio a fines del año anterior. Entonces estallaron en una discusión aparentemente amistosa y bastante divertida a mi parecer. Vale decir que ninguna se enojó, es más, mi mamá jamás se ha enojado durante estas diferencias. Como siempre, se llegó a nada y terminaron conversando de anécdotas varias hasta que la nuera del lugar recordó que debía decirle algo importante a mi tía.
Me quedé un rato más con mi padre y su madre conversando otras cosas por un largo rato. Al terminar la charla me despedí de ella con ganas de volver, quizás por la escena anterior o quizás porque, esta vez, sí fui partícipe de la charla familiar.

Estas son cosas cotidianas, cosas que me sacan una sonrisa y hasta me inspiran cuando mamá se aísla de los juicios ajenos dejándose llevar, incluso las pocas veces en las que discrepo yo.
Cabe decir que rara vez meto la cuchara en este tipo de diálogos, de todos modos soy una niña y para quienes no me criaron mi palabra no pesa, pero no me molesta para nada, soy más que feliz como espectadora.

miércoles, 2 de enero de 2013

Tarde

Ya estando las cosas como estaban lo único que podía hacer era agarrar mis cosas y salir corriendo. Eso fue exactamente lo que hice, me ocupé de que lo esencial estuviese en el bolso y con una despedida corta y apurada me fui.
Anda a saber por qué uno ruega en este tipo de situaciones, no es como si bajara el mismísimo Dios del cielo para ponerte en el camino de algún taxi o colectivo. De todos modos lo hacía, aunque en el fondo no creyera que se fuese a cumplir solo porque yo se lo pidiera, ese sujeto no actuaba así.
No hacer seguidamente alguna actividad física era algo irrelevante en mi vida, puede que alguna vez lo haya pensado, y hasta considerado comenzar a algún deporte, pero esas son cosas que después de un rato las dejas pasar. Sin embargo, cada vez que atravesaba este tipo de situación me arrepentía profundamente haber ignorado tan magnífica idea, y es que de no haberlo hecho no tendría el corazón en la garganta después de haber recorrido a penas las dos cuadras; al menos tendría la dignidad de no tambalearme por el mareo. Sí, eso es lo que haría, a penas llegase a casa buscaría un par de ejercicios por internet. Solo antes debía llegar.
En el primer momento en el que me dio por mirar el reloj supe que esto pasaría. En un simple cambio de dígito me vi esquivando a los transeúntes, desafiando a los semáforos y surcando a toda velocidad las calles cuyos nombres no conocía pero aún así sabía de memoria. Podría hacer sido un lapsus de clarividencia porque la imagen que tuve era increíblemente similar a lo que me sucedía ahora.
A veces me daba por culpar: a los autos que no pasaban/ las manillas del reloj aceleradas/ a lo que sea que me entretuvo, aunque en el fondo tenía claro que era yo y solo yo quién se había descuidado lo suficiente como para terminar chocando con lo que parecía ser otro retrasado (y no me refiero a su coeficiente intelectual, sino a que él, como yo, era otro apremiado por el tic-tac de un pequeño aparato). No nos miramos, ni siquiera tuvimos la molestia de recriminarnos la falta de prudencia en aquella vía pública. No había tiempo para eso, de hecho, la falta de tiempo era el causante de todo.
Si había algo que intentaba evitar por todos los medios era subirme a una micro, el hacerlo solo traía molestias e incomodidades que, valga la redundancia- prefería ahorrarme. Sin embargo las cosas no iban a mi favor así que tendría que resignarme.
No, no tenía porqué ser así.
Detuve mi carrera en seco y en un acto de de pura le ordené a no se quién que quería que apareciera un taxi vacío, y que lo quería ahora, sin capricho, sino como algo que naturalmente debía ser.

Puede que en algún momento haya pensado que Dios no bajaría con apariciones escandalosas para cumplir mis ruegos y satisfacerme, pero ya dentro del auto me podía esperar cualquier cosa. Puede que el que realizó mi orden fuera él, puede que no, sinceramente no le doy muchas vueltas a esos temas. Lo único seguro era que algo me había escuchado y había puesto esta máquina frente a mis ojos tal cual lo había imaginado. Lo único que bastó fue levantar el dedo para salir de mi tortura.
En fin, fuesen como fuesen las cosas yo ya iba a mi destino, con el reloj en mi poder y con un milagro que, de seguro, en algún otro momento sabré aprovechar.