jueves, 16 de octubre de 2014

Retrospección

Todo lo que había hecho hasta el momento se había esfumado. Quedaba el recuerdo de haber estado buscándolo a él y el saber que no había sido en vano, pues lo había encontrado. Estaba ahora al lado, muy junto, con una sonrisa en el rostro y en silencio suave. Le esperaban para cenar, debía decírselo.

Un niño que irrumpió la escena, se aparecía curioso por la puerta. Con una mirada se le dijo que mejor se fuera, este obedecía y salía corriendo decepcionado por no haber sorprendido a nadie con su aparición inmediata.

Y no importaba. Se estaba bien en medio de la nube de amnesia, porque el momento y aquella compañía lo mantenían todo en calma, estaba todo bien, sin sobras ni faltas. Algo así como lo que estaba sintiendo debía ser a lo que se refería la frase de "vivir el presente".

- No recuerdo cómo llegué aquí - sonaron mis palabras con tranquilidad.
- ¿En serio? - respondió él - A ver, recuerda qué estabas haciendo, yo me acuerdo bien.

Y entre que hacía memoria, cruzaba la puerta para entrar a encontrarlo, recorría el lugar para encontrarlo, lo mandaban a llamar para cenar y otros eslabones anteriores de la secuencia salían a flote en la memoria, hasta que por último volvió el recuerdo inicial.

- Estoy durmiendo - Y de la sorpresa, se amaneció.

martes, 14 de octubre de 2014

En la quemá

El final del año es siempre la época más llorona, generalmente se escriben este tipo de cosas en diciembre, pero ya estando a punto de dar el último paso, y saber que solo quedan 16 días para que todo termine, me deja un tanto pálida a pesar de la alegría.

"Condena cumplida, 12 años y un día"


O eso espero, si pasan a ser 13 años me muero.

No costaba nada arrastrarse un año más en el sistema del que tanto me quejo, pues al final siempre te engañan haciéndote sentir que vale la pena. La verdad es que en este momento, y menos mal, estoy totalmente hipnotizada de su engaño.

Un diploma, una ceremonia, un momento para lloriquear mientras miras atrás, con la compañía de quienes siguen contigo, ese es el broche de oro del falso sentimiento de suficiencia por haber sobrevivido todo este tiempo. Lo digo porque todo este sentimentalismo a uno realmente no le nutre en nada.

Pero bueno, supongo que es humano el cerrar capítulos, no se puede evitar.

martes, 26 de agosto de 2014

Mentes Adultas

Cuando yo tenía seis años vi en un libro sobre la selva virgen que se titulaba “Historias vividas”, una magnífica lámina. Representaba una serpiente boa que se tragaba a una fiera. Esta es la copia del dibujo.
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En el libro se afirmaba: “La serpiente boa se traga su presa entera, sin masticarla. Luego ya no puede moverse y duerme durante los seis meses que dura su digestión”.
Reflexioné mucho en ese momento sobre las aventuras de la jungla y a mi vez logré trazar con un lápiz de colores mi primer dibujo. Mi dibujo número uno era de esta manera:
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Enseñé mi obra de arte a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les daba miedo.
-¿por qué habría de asustar un sombrero? – me respondieron.
Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digiere un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas mayores pudieran comprender. Siempre estas personas tienen necesidad de explicaciones. Mi dibujo número dos era así:
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Las personas mayores me aconsejaron abandonar el dibujo de serpientes boas, ya fueran abiertas o cerradas, y poner más interés en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. De esta manera a la edad de seis años abandoné una magnífica carrera de pintor. Había quedado desilusionado por el fracaso de mis dibujos número uno y número dos. Las personas mayores nunca pueden comprender algo por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.
Saint-Exupéry, Capítulo 1, El Principito.
Fuente: http://www.dyeser.com.ar/el-principito-capitulo-1/

martes, 17 de junio de 2014

Pero ella me conoce más de lo que creo

No hay tanto en la vejez como en la juventud, todo depende del momento
nosotros no lo aprovechamos.

Siendo sincero, siempre tendré ganas de ella, porque es casi como si no me hubiese saciado lo suficiente, como esa canción que repites, ese libro que relees, esa piedra con la que te encariñas y tropiezas

Las aventuras en su apogeo son como eternas, no se necesita nada
Eso ya no aplica a nosotros, ya no existen los términos medios.
Fuimos esa aventura, ese beso fugaz, esas promesas al aire, esas despedidas sin resentimientos.
¿Cómo es que nunca nos decidimos a construir juntos
sino a hacer y deshacer?
Nos juntaron para vivir como jóvenes siempre, le digo,
el cielo, al final, es de los niños.

miércoles, 11 de junio de 2014

PowBum!


Estábamos demasiado azules


domingo, 8 de junio de 2014

En el bosque nunca hay silencio

Créditos Photoshop: BoredOfLove.da.com

Viernes 12 de Septiembre

Obtuve grabaciones hermosas de los lugares que he visitado, no quiero dejar de hacer esto, ¡por qué no lo hice antes! La bruma que flota frente a mi cuando choca el agua con las piedras me hace sentir como si las nubes hubieran bajado, el ruido suave de la cascada me hipnotiza, probablemente aquí es donde el agua libera todo lo que percibe y acumula en sus viajes, allí, cuando llega a las rocas se libera, grita fuerte y así inunda con calma el lago, ¿será por eso que el lago es siempre es tan tranquilo y sereno?

Después me senté sobre el tronco gigante de un árbol caído y comencé a grabar mientras veía toda la gama de colores que hay allí, conté 27 tonos diferentes de verde y 15 tonos de color café. Antes no me daba cuenta, pero en el bosque nunca hay silencio.

                                                                                
 -El diario de Mario Lupo.




Créditos Photoshop: BoredOfLove.da.com

La Irrealidad


La ambigüedad científica me ha dado para reflexionar mucho. No hablo de temas intelectuales, probablemente no entienda ni la mitad de lo que dicen, sin embargo, alguna idea loca en mi cabeza soltaron hace tiempo, enredos mentales que de casi nada sirven.
                                             
En base a que los pensamientos crean he llegado a la conclusión de que los sueños y fantasías que nosotros hemos tenido en cualquier momento de nuestras vidas, hoy, en algún lugar se están concretando.
Todo lo que hemos olvidado quedó en algún lugar, quedó en ese lugar que yo llamo irrealidad. Ahí estamos todos quizás no tan felices, porque hemos tenido pensamientos de todo tipo, pero esa vida alternativa está ahí, o puede que seamos una alternativa de otra realidad, quién sabe.

Ahí estamos yo, tocando guitarra, piano y cantando, viajando por el mundo descubriendo nuevos sonidos, estoy siendo médico o profesora humanista, estoy almorzando vegetales porque nunca volví a comer carne o sigo con mi vida aburrida de antes del fin del mundo. Quizás me fui a hacer misión o me casé a los 17-18 años. En otro lugar estoy aprendiendo de lo más hondo, me he dado de cara contra el suelo y tuve que aprender a pelear, tuve que dejarlo todo por problemas ajenos o quizás destapé la gran mentira. Hay mucho, mucho en la irrealidad.

Consuelo será para algunos, los frustrados, que sienten que sus sueños se cumplieron en otro lugar. Para mí es un montón de historias más, pero la principal está aquí, escribiéndose.

sábado, 7 de junio de 2014

Las comas no se pronuncian

- ¿Qué quieres: té o café?

No importa, total nuestras vidas ya estaban hechas nuevamente.

- Té, quiero.

Se detuvo el tiempo en un instante de lucidez

- ¿Ah? - con desconcierto.

- Que quiero té

Y la once siguió su curso
hasta las doce y lo que sigue.

miércoles, 4 de junio de 2014

Sábado 5 de Julio

"Alguna vez intenté imaginar cómo sería mi vida sin esos pequeños momentos, como sentarme debajo de los árboles a escuchar sus increíbles historias y sentir las hojas que caen acariciando mi cara... 
Cuando niño mi padre me dijo que al cumplirse un deseo una hoja cae, en ese instante hubo mucha gente feliz...

Me pregunto si el Sol se sentirá solo alguna vez..."



El Diario de Mario Lupo.


martes, 3 de junio de 2014

El piano

Cuando lo supe comencé a verlo con otros ojos, y es en momentos así cuando uno se da cuenta de que sí se tienen prejuicios respecto a la gente, por más que uno lo niegue. Sobre todo si es un hombre de la calle, que más que parecer hombre es ahora el vestigio de uno.

- ¡Te lo digo, mujer! - Exclama mi acompañante - Llevo tiempo esperando en el mismo punto, siempre lo veía pasar pidiendo monedas, y cuando ya fue habitual tenerle unas cuantas, me atreví a hablarle.

Pero ese hombre -no puedo llamarlo ya como un simple indigente-, según una señora que trabaja con psiquiatras él padece de esquizofrenia, de su palabra mucho no se puede confiar.
Es que él siempre se dirige a la gente como si la tierra apenas lo dejara hablar, se come letras en las palabras que dice, y con su aspecto desgarbado estira un poco la mano y si nada le dan, se va. No es como si inspirara invitación a una conversación.

-Es que uno busca como entretenerse - me dice - así como ahora converso contigo pude conversar con él y matar la espera.

Pero en mi caso tengo un problema, y es que me da lo mismo conversar con extraños en la calle. Al parecer no soy la única que padece de ello, pero lo suyo es más crítico, porque yo no doy la primera palabra.

- ¿Y cómo logras que te converse? - Pregunté finalmente, creyendo su historia.

- Con plata, este no ha dejado de ser pillo.

Se supone que cuando lo comienzas a tratar distinto, él te trata distinto a tí. Pasa por el 28 de Gran Avenida con la misma cara, se recorre el persa completo y camina todo el día buscando, pero en todo el trayecto hubo solo una persona que le encontró lucidez en las facciones y teatro en su postura desgarbada. Y esa persona estaba a mi lado, haciendo lo mismo conmigo, buscando algo nuevo.

- Era buen negociante, pero su vocación era la música, viajó bastante, no era acomodado, pero vivía bien. Tenía esposa, hijos no. Y sobre todo, entre sus más valiosas pertenencias estaba el piano.

- Sí, ya contaste esa parte, pero no entiendo cómo llegó a ser un vagabundo de láh póblá de Santiago, no tenía mala situación económica, empezaba una familia, residía en Europa...

- Pero tenía su nido acá, estaba de visita en la casa de su hermana cuando sucedió... Esta niña le pidió por favor que cuidara la casa, que iba y volvía con su cuñada a comprar. Nunca volvieron se quedó solo en casa, con las cenizas de las dos en un frasco mezclados y con la ecografía de su hijo de tres meses en el vientre.

- ¡¿Las quemó?!

- ¡No! - Se espantó - Fue producto de un accidente, las cremaron después, y él quedó con la promesa de que le iba a cuidar la casa a su hermana. No salió a trabajar, se volvió ermitaño y agarró el aspecto que conoces. Lo sacaron de la casa a la fuerza y fue muy duro para él. Pero se siente en paz porque dice que ella lo consuela, que no es culpa suya. Y escapándose de su madre y de los tratamientos médicos, borró su existencia para que lo dejaran tranquilo, entonces terminó aquí. Lo único que queda de lo que fue es el movimiento extraordinario de sus dedos cuando cuenta las monedas, a veces le gusta recordar su piano.

- Hmmmm... - Me quedé reflexionándolo por lo bajo.

Miré la hora y luego a mí, tenía la mercadería en la bolsa y estaban esperando por ella.

- Anda, fue agradable conversar contigo - me adivinó.

- ¿A quién esperas? ¿Queda mucho para que llegue? Podría acompañarte un poco más.

- No te preocupes, ya nos conocimos, es suficiente por hoy.

Al parecer tampoco se podía confiar mucho la palabra de mi interlocutor, era una persona extraña. Pero hace bien a veces creer en cosas que no siempre escuchas, por supuesto, manteniendo la distancia debida.

Este relato parecía más un mito urbano que el verdadero historial del pianista aquel.

lunes, 2 de junio de 2014

Lección del día #5: "No existen los Corazones Piedra"

Resulta ser que últimamente (o quizás desde hace mucho) comencé a sentir que se podía no sentir. Contradictorio, lo sé, pero incluso ahora en cierta medida creo que se puede discernir en los sentimientos, que puede apretar un par de botones y decir "esto sí, esto no" y moderar.

Suele suceder (me he dado cuenta, porque no soy la única) que cuando uno se desliga de los eventos que pretenden de alguna forma dominarnos, uno se comienza a hacer "indiferente". La pasa bien, pero sabe que es algo efímero, y ya no suele dar su vida en ello; la pasa mal, pero no se vuelve un desdichado porque sabe que es efímero y que no vale la pena hacerlo. Porque sabe que hay algo más que es independiente a aquella dualidad anímica, o al menos ese era mi motivo. Cuando sabes que algo trasciende nada más importa.
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-¿Sabes? Lo sé porque a mí me pasó lo mismo-le dije.-Sabemos que tenemos que ser sensibles a la vida, y solemos creer que lo somos, pero resulta que la verdad nos sensibilizamos a las cosas que antes nos eran indiferentes y nos hacemos indiferentes a lo de antes. Entonces empezaron los demás a decirme "oye, pero que pesada" o "que estás fría" o "eres muy directa", y es que como pude comenzar a ver un poco más las cosas como son las decía tal cual las sentía, dejé muchas cosas y me alejé de muchas personas que sabía me hacían mal. Pero me di cuenta de que cuando uno es algo, lo irradia. Y cuando entré a esto fue que lo aprendí. Si alguien más te vuelve a decir lo mismo, escúchale, solo en eso se ve si lo tienes, porque se percibe."

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Después de ese día mis palabras como que tendieron a ir hacia mi misma en ves de a él, y todo se acepta, todo se vive efímeramente, todo es parte de ese gran plan, lo sabía. Dejar hacer, dejar pasar, aprender y ser feliz. Ese es mi lema de vida.
Me acordaba de los años y nadie me había llegado tanto al corazón. Jamás quise ni se dio un amorío cursi de esos de 14 años, y yo estaba bien así, nadie gastaba mi tiempo, mi espacio, mi preocupación. Decía que mi corazón era de piedra y con aquel evento me di cuenta de que eso no existe.

Todo lo llevaba bien, por eso cuando llegó cierta mujer y me dijo "estás endurecida, crees que ya no te nace pero no es eso, lo sé porque me pasó lo mismo", no le creí porque es lo que siempre he hecho, y por supuesto, siempre me había servido, tomarse las cosas a la ligera y aceptar. Hasta que en un diálogo de confianza...
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-Como que ahora no siento nada por nadie, antes por último encontraba a alguien bonito, pero ya ni eso. Como que ya no quiero estar con nadie, estoy bien así.
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Y entonces lo comprendí, quizás lo que me decían si era verdad.

Más allá del amorío, de la media naranja y todas esas cosas, nos endurecemos por tantas cosas, y creemos que la vida ya no nos afecta. Y ahí está la diferencia entre elegir en qué enfocarse (ver el vaso medio lleno o medio vacío), o elegir endurecerse a ello, resistirse a ese movimiento que hay dentro. Pero por más que uno se engañe y crea que de verdad hay una coraza, por dentro, en su núcleo, hay mucho más furor del que se imagina. Los corazones piedra no existen, y siempre habrá quien pueda llegar a su núcleo.

Jamás será una pérdida de tiempo, espacio y preocupación mientras se pueda aprender, es el primer paso para romper corazas.

En fin, tengamos una armadura o no, eso depende de como nos lo tomemos.

lunes, 19 de mayo de 2014

"Si todos los seres humanos viviéramos enamorados, hasta el mismo veneno de las víboras desparecería"

V.M. Samael Aun Weor.

La frustración

Entre que iba y venía el andar de sus pasos no se dio cuenta de que alguien a kilómetros no podía verlo, pero caminaba en su dirección.
Era alto, relleno y nulo en la expresión, así como él, pero con un brillo más fuerte en los ojos, puede que por su gran tamaño diera esa impresión.
Sumergido en su mundo, jamás se dio cuenta de que aquel iba con el terno gris que hace años había prestado, y que cuando fue el matrimonio de su hermana tanta falta le había hecho, porque no tenía qué ponerse. En realidad, esa había sido la historia de siempre, y es que siempre le faltaba para los gustos. Aquella situación se debía a haber querido terminar rápido los estudios, y ahora tanto que estaba haciendo el esfuerzo por volver a ellos y poder juntar con algo más rentable para tener como pagarle un techo a su esposa. Debió haberlo contemplado desde un principio, para no estar preocupado de eso diez años más tarde, como ahora.
No le gustaba divagar mucho, la tensión le agarraba el cuello cuando pensaba en tener para una familia que no existía. Tan solo debería pensar en tener para sus gustos, mejor.
Ya dentro de su campo de visión, a aquel todavía no se le había notado la cara de quinceañero. Estaba ensimismado en una lucha por volver a la realidad, entre lo que pudo haber pasado y lo que es, entre lo que es y debería ser, entre lo que pudo ser y lo que podría haber sido después de eso, entre posibilidades inexistentes porque ya no fueron. La verdad es que hoy se sentía solo, estaba solo y tenía lo justo para él y nadie más.
Entonces, a lo que aquel estaba a menos de un metro de su posición, le vio la figura completa con lujo de detalles en esos tres segundos que se demoraron en pasar el uno al lado del otro. Y por fin se dio cuenta del parecido al recuerdo de sí mismo.
En cuanto le vio el terno gris se dio cuenta de lo que le esperaba.
<<¡No sigas!>> le gritó mentalmente.

Aviso irrelevante

<<Es imposible que al hijo de Dios pueda ser controlado por sucesos externos a él, es imposible que él mismo no haya elegido las cosas que le suceden.>>
-Enric Corbera.

(Trátame de hereje si meto el nombre de Dios
en cosas que no te calzan,
no importa)

Las sabias, sabias palabras que caen al suelo en el momento preciso, a la persona precisa.
¡Gracias!

martes, 29 de abril de 2014

Abrir Puertas

Una de las cosas que creo más nos cuesta en general es dejar que nos lean aquel pequeño mundo que cada uno tiene.
Cada vez que una nueva persona aparece, llega con ella un nuevo mundo. Y hay tantas cosas por conocer allí, tanto por dar, tanto por recibir... Entonces te das cuenta de que las puertas están cerradas y que se abren de a poco, y que hay algunas tan pesadas que demora más que se abran.
Cuando se descubre un mundo, ocurre un milagro. & por más oscuro que sea aquel lugar, es una belleza poder entrar. Sabes que no todos lo hacen, la fortuna está en ello.
Un amigo jamás sobra.

miércoles, 23 de abril de 2014

Hhhhh...

Hhhhh...

Suele uno darse muchas vueltas antes de escribir, no creo ser la única que lo haga.
Se supone que un escritor quiere entenderse simplemente escribe y se va ordenando en el camino. Pero esa es una facultad que ya voy perdiendo al parecer, o que al menos no se recupera al principio del ejercicio. Quizás el hilo se agarra un poco más tarde.
No sabía por donde empezar...
Tampoco sé con qué terminar, con qué ir en el intermedio.

Todo es la más grande incertidumbre, pero eso no quiere decir estar perdido.
Hasta puede ser lo contrario.

viernes, 28 de marzo de 2014

Lección Diaria #4: Sobre el lenguaje mal ocupado y la expresión histriónica

Año nuevo, cosas nuevas: nuevas oportunidades, nuevo colegio, nuevos propósitos, nuevas personas, nuevas... observaciones, si se puede decir así.

Este año hay cuatro enfoques esenciales, de los que no voy a hablar, sino solo uno: las conferencias.

Con las conferencias he descubierto algo nuevo y que realmente me extraña mucho. Suelo ser muy indiferente a las reacciones ajenas en lo que a mis expresiones se refiere, lo que no me limita a la hora de venderla un poco. Así que cuando me tocó pararme por primera vez frente a alguien que quería escuchar primeras cámaras no podía evitar enredar la lengua, moverme de un lado para otro, reírme como nena a cada rato y preguntar "¿Cachai?" en vez de "¿Me hago entender?".

Es decir, muy mal.

Pero es parte de mi particularidad, supongo.
Qué particularidad más... ezpecial (sí, con Z).

De todas formas me llena el alma, así que siempre pido que sea ella quien hable en vez de mí.


Todo ha ido locamente bien hasta el momento... pero bueno, quién sabe qué más trae lo locamente.

martes, 25 de febrero de 2014

La chica que desaparece al besarla

El beso más pequeño nunca visto. Una milésima de segundo, pulpa y pulmón incluidos. Apenas un roce, un ejercicio de papiroflexia. Un esbozo de cortocircuito. De un grado de humedad increíblemente próximo a cero, cercano al polvo de sombra. El beso más pequeño nunca visto.
No nos miramos de verdad. No nos tocamos de verdad, apenas nos dijimos nada. Sus ojos demasiado grandes en la piel de porcelana, y de esa manera extraña de pedir perdón por sonreír. Sus labios, que revoloteaban como un copo de nieve perdido en una playa estrival, y yo, que trataba de cazarlo con mi nevera demasiado grande. Un cataclismo disfrazado de beso en miniatura. Más poderoso que un ejército de rayos. El beso más pequeño nunca visto. Impacto de luz y luego ya nada.
         Desaparecida.

El beso más pequeño del mundo, Mathias Malzieu.

jueves, 20 de febrero de 2014

Lección Diaria #3 - Fin de Año es para sentimentales

Hay muchas cosas que debería estar haciendo en este momento, sin embargo, en este momento no estoy ni ahí con terminarlas. Siento una pereza increíble.
En un momento de ocio que siempre me agarra a fin de año comienzo un análisis de lo que fue de él, y este es uno de los momentos de ocio.
No me puedo sentir orgullosa de todo lo que hice, de todo lo que logré, pero supongo que fue un año extravagante.
Igual logré algunas cosillas buenas, para qué estamos con cosas. Logré salirme de un montón de locuras, logré iniciar, logré un poquito de disciplina y logré terminar ilesa de un año que termina con un número 3 (Menos mal).
De todas maneras, a pesar de que no me sienta orgullosa de nada, hay una de ellas que me definió y me alegra. Qué más da, soy una sentimental, así que escribo con nostalgia cosas que hice en 365 días.

Nota: El presente artículo es un borrador que se estaba quedando añejo. Fue escrito más o menos por el 22 de Diciembre del 2013.

En Silencio

Me acuerdo bien, eres de palabras sinceras y acciones precisas...

En medio del tumulto de gente y el bullicio general te andaba buscando, bueno, más allá de la mente, las dudas y todo eso existe entre nosotros algún tipo de magnetismo que no me permite estar mucho tiempo lejos de tí, no sé si es eso lo que las gentes conocen como amor, quién sabe; yo no sé de esas cosas.

Y logré encontrarte, estabas por ahí conversando con alguien. Te conozco, al menos esa parte me la sé, no te gusta el contacto innecesario con personas allegadas, así que ese mismo bochinche que tenía yo en la cabeza también lo tenías tú probablemente. Terminaste la conversación, y sin siquiera mirarme me tomaste la mano y me guiaste. No me importó, te seguí en silencio y en una pequeña aventura me dejé llevar a quién sabe donde.

Lo que escriba después es una mentira, solo sé que caminamos metros y te dije algo como:

- Me gustó cómo me sacaste de allí.

Y tú me respondiste algo como:

- No se necesitaba decir tanto.

Nos quedamos juntos en silencio. Ignoro si hubieron besos entremedio, aunque es probable que haya sido así.

- No quiero volver - Te dije.
- Pero hay que hacerlo, ya vamos a empezar.

Más o menos así fue el diálogo.

miércoles, 12 de febrero de 2014

- Buenas Noches

<<Cruzas muy rápido aquella puerta
y mi mano no haya como sujetarte
¿Qué tiene de buenas esta noche
si no te puedo ver hasta mañana?>>