sábado, 7 de junio de 2014

Las comas no se pronuncian

- ¿Qué quieres: té o café?

No importa, total nuestras vidas ya estaban hechas nuevamente.

- Té, quiero.

Se detuvo el tiempo en un instante de lucidez

- ¿Ah? - con desconcierto.

- Que quiero té

Y la once siguió su curso
hasta las doce y lo que sigue.

No hay comentarios :

Publicar un comentario