nosotros no lo aprovechamos.
“Siendo sincero, siempre tendré ganas de ella, porque es casi como si no me hubiese saciado lo suficiente, como esa canción que repites, ese libro que relees, esa piedra con la que te encariñas y tropiezas”
Eso ya no aplica a nosotros, ya no existen los términos medios.
Fuimos esa aventura, ese beso fugaz, esas promesas al aire, esas despedidas sin resentimientos.
¿Cómo es que nunca nos decidimos a construir juntos
sino a hacer y deshacer?
Nos juntaron para vivir como jóvenes siempre, le digo,
el cielo, al final, es de los niños.
No hay comentarios :
Publicar un comentario