Todo lo que había hecho hasta el momento se había esfumado. Quedaba el recuerdo de haber estado buscándolo a él y el saber que no había sido en vano, pues lo había encontrado. Estaba ahora al lado, muy junto, con una sonrisa en el rostro y en silencio suave. Le esperaban para cenar, debía decírselo.
Un niño que irrumpió la escena, se aparecía curioso por la puerta. Con una mirada se le dijo que mejor se fuera, este obedecía y salía corriendo decepcionado por no haber sorprendido a nadie con su aparición inmediata.
Y no importaba. Se estaba bien en medio de la nube de amnesia, porque el momento y aquella compañía lo mantenían todo en calma, estaba todo bien, sin sobras ni faltas. Algo así como lo que estaba sintiendo debía ser a lo que se refería la frase de "vivir el presente".
- No recuerdo cómo llegué aquí - sonaron mis palabras con tranquilidad.
- ¿En serio? - respondió él - A ver, recuerda qué estabas haciendo, yo me acuerdo bien.
Y entre que hacía memoria, cruzaba la puerta para entrar a encontrarlo, recorría el lugar para encontrarlo, lo mandaban a llamar para cenar y otros eslabones anteriores de la secuencia salían a flote en la memoria, hasta que por último volvió el recuerdo inicial.
- Estoy durmiendo - Y de la sorpresa, se amaneció.
jueves, 16 de octubre de 2014
martes, 14 de octubre de 2014
En la quemá
El final del año es siempre la época más llorona, generalmente se escriben este tipo de cosas en diciembre, pero ya estando a punto de dar el último paso, y saber que solo quedan 16 días para que todo termine, me deja un tanto pálida a pesar de la alegría.
O eso espero, si pasan a ser 13 años me muero.
No costaba nada arrastrarse un año más en el sistema del que tanto me quejo, pues al final siempre te engañan haciéndote sentir que vale la pena. La verdad es que en este momento, y menos mal, estoy totalmente hipnotizada de su engaño.
Un diploma, una ceremonia, un momento para lloriquear mientras miras atrás, con la compañía de quienes siguen contigo, ese es el broche de oro del falso sentimiento de suficiencia por haber sobrevivido todo este tiempo. Lo digo porque todo este sentimentalismo a uno realmente no le nutre en nada.
Pero bueno, supongo que es humano el cerrar capítulos, no se puede evitar.
"Condena cumplida, 12 años y un día"
O eso espero, si pasan a ser 13 años me muero.
No costaba nada arrastrarse un año más en el sistema del que tanto me quejo, pues al final siempre te engañan haciéndote sentir que vale la pena. La verdad es que en este momento, y menos mal, estoy totalmente hipnotizada de su engaño.
Un diploma, una ceremonia, un momento para lloriquear mientras miras atrás, con la compañía de quienes siguen contigo, ese es el broche de oro del falso sentimiento de suficiencia por haber sobrevivido todo este tiempo. Lo digo porque todo este sentimentalismo a uno realmente no le nutre en nada.
Pero bueno, supongo que es humano el cerrar capítulos, no se puede evitar.
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