Recuerdo que cuando niña me inventaba historias en donde siempre terminaba saliendo de mi rutina diaria para lidiar con situaciones inexplicables y enfrentarme a mi verdadero destino. Ahora mis relatos no tratan más esos temas, pero el sentimiento de que hay algo afuera esperándome persiste, ahora un poco más maduro y encaminado.
Soy consiente de que todo lo que busco está dentro de mí, mas no puedo evitar creer que mi verdadero camino está fuera de estas cuatro paredes que llamo hogar. ¿Tendré razón? ¿Será por eso que siempre me he hastiado de la rutina? Pero, ¿no se supone que las respuestas están es mi corazón, mi memoria dormida?
Hoy, mientras esperaba a mi hermana en el colegio, leí un libro muy interesante que decía, básicamente, que siguiera mi intuición. Nada nuevo en realidad, pero nunca está de más recordarlo.

No hay comentarios :
Publicar un comentario