Raro: (Del lat. rarus).
1. adj. Que se comporta de un modo inhabitual.2. adj. Extraordinario, poco común o frecuente.3. adj. Escaso en su clase o especie.4. adj. Insigne, sobresaliente o excelente en su línea.5. adj. Extravagante de genio o de comportamiento y propenso a singularizarse.
Fuente: Diccionario de la Real Academia Española.
En resumen, un término muy amplio. En lo personal sería algo como: término referente a los diversos tipos de juntas o gente con la que una Luce se relaciona. Abarca desde lo extrovertido, lo índigo, lo oculto, lo muy sincero, lo impulsivo y lo esquizofrénico.
Dicho esto, puedo decir con seguridad que soy un imán de gente rara. Lo que seguramente me hace a mí rara, se supone que uno atrae lo que es. (En serio, esta no es la primera vez que lo pienso).
Al nunca haber distinguido a las personas más allá de ser de presencia liviana o pesada no he hecho muchos juicios como para distinguir las juntas. Tal vez tienen razón al decir que no sé elegir mis amigos, pero bueh, ¿qué le voy a hacer? No es que me arrepienta precisamente de rodearme de estas personas, por más problemas que tengan o malas influencias que hagan. Siendo así mi situación he terminado en un montón de embrollos, cada vez más interesantes a medida que crezco.
Todo parte como un juego de niños, empiezas jugando verdad o penitencia en el metro, le preguntas a un extraño si le puedes robar el celular y bebes agua de la fuente de los patos, lo de siempre. Eres psicóloga de vocación porque no evitas darle consejos a la gente y terminas conociendo historias de todo tipo. Haces el ridículo con tus amigas en medio de un griterío de taldos e incoherencias y terminas conociendo el Cerro San Cristobal buscando a alguien que prácticamente ni sabes si existe. Cada uno ha salido con cada cosa interesante...
Todo parte como un juego de niños, empiezas jugando verdad o penitencia en el metro, le preguntas a un extraño si le puedes robar el celular y bebes agua de la fuente de los patos, lo de siempre. Eres psicóloga de vocación porque no evitas darle consejos a la gente y terminas conociendo historias de todo tipo. Haces el ridículo con tus amigas en medio de un griterío de taldos e incoherencias y terminas conociendo el Cerro San Cristobal buscando a alguien que prácticamente ni sabes si existe. Cada uno ha salido con cada cosa interesante...
Un día X, en un mall Y, con mi mejor amiga la Javii (con dos i, como ella se distingue), conversando sobre estos temas nos dimos cuenta de que todos, y absolutamente todos mis conocidos y amigos habidos y por haber acabaron por tener ese algo que los hace tan únicos, incluida ella misma (léase la cursiva con la intención que se quiera adherirle) a excepción de dos de ellos que no tenían esa ausencia de rasgos de personalidad universalmente aceptados.
Fue entonces cuando encontramos la única explicación posible, son la última escala de personas con las que me podría encontrar: un hada y un extraterrestre mandado por Dios del futuro para salvarnos del apocalipsis zombie. ¡Ni siquiera son personas!
Nota Final: Amigos, conocidos y dichas personas dentro de mis niveles afectivos que se puedan sentir señaladas, los amo a todos tal como son, de verdad. Por favor no me odien ;-;
