jueves, 22 de noviembre de 2012

Piano

"El tic-tac del reloj me abrumaba cada vez más junto a los nervios, ya llegaría la hora y yo no estaba lista. El profesor intentaba presentarme, mientras detrás de él el piano se reía de mí. Era hermoso, frívolo y su sonido encantador. La idea de tocar una melodía en él era una curiosidad aterradora, puro masoquismo."

Fue exactamente lo que pensé en ese momento.

Pero debo admitir que fue uno de los mejores momentos que he tenido, me encantó que ese piano, tan grandioso ante mis ojos me cediera sus teclas para tocar -con cierta torpeza- un par de piezas para el pequeño público presente.
& quizás fallé en algún momento, pero ya vendrán más oportunidades y obtendré la revancha.

No importa si vencí o perdí, la sonrisa más sincera se plasmó en mí ese día.

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